miércoles, 13 de octubre de 2010

FRANCISCO BARRIONUEVO: " Un líder es un creador de líderes, si no, al final estás condenando a la empresa a tus propias capacidades y a tu tiempo. Y uno no es ubicuo y tiene que permitir que sus colaboradores más cercanos crezcan".

Entrevista al presidente de Novasoft por la revista El Observador el 13 de octubre de 2010 Imprimir E-Mail

 
RESULTA difícil clasificar a Francisco Barrionuevo. En líneas generales atiende al perfil de hombre hecho a sí mismo. Sólo que los hombres hechos a sí mismos resultan ser frecuentemente unos ególatras pesadísimos a los que les encanta escucharse, y Barrionuevo no, el presidente de Novasoft no se da ínfulas de nada y más bien parece una persona normal, si por normal entendemos al máximo responsable de un equipo de más de un millar de empleados al que suele acompañar una retahíla de títulos y distinciones: presidente del Consejo Social de la Universidad de Málaga (UMA), de la Fundación Alcántara, ejecutivo del año, Premio Príncipe de Asturias a la excelencia empresarial…

ES un hombre de negocios sagaz, un líder al que precede fama de duro, inteligente y competitivo, que pide por favor que se le tutee, que se llevó a la familia consigo a Londres cuando ya estaba en la cresta de la ola porque quería vivir esa experiencia (y lo hizo de paso comprándose una pequeña empresa), que no teme definir sus posiciones ideológicas y que se descubre, a micrófono cerrado, cuando reconoce comiendo cacahuetes que lo que está deseando es irse a pasar el fin de semana a una casa rural con la familia y los amigos.

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UN improbable: Imaginemos que Novasoft se va a pique y a usted le toca echar currículos y presentarse para encontrar otro puesto de trabajo, ¿qué destacaría en su CV?
Sobre todo mi constancia, la confianza que tengo en mis capacidades y que nunca tiro la toalla. Veo que muchos empresarios a la mínima de cambio se dejan llevar por las circunstancias, en un momento de crisis se vienen abajo, en un momento de euforia se vienen arriba. Uno tiene que tener suficientes ‘skills’ (habilidades) como para dominar esa influencia exterior. Lo primero que pondría es que no me dejo llevar por la influencia exterior y que marco mi propio camino, para ello hay que tener constancia y fuerza interior.

 
LA última vez que EL OBSERVADOR habló con usted lo hizo sobre el Málaga Valley, ya que la suya fue la primera voz contundente que se escuchó dentro del empresariado malagueño alertando de que dicho Club es una cortina de humo, ¿qué valoración hace ahora de la iniciativa del alcalde de incluir el Málaga Valley dentro del fallido proyecto de la Capitalidad Cultural?
Sobre el Málaga Valley dije lo que tenía que decir en aquel momento. No me arrepiento en absoluto y también quiero ser consecuente con mis actos; sigo estando fuera del Club. Soy malagueño de pro, de antepasados malagueños y amo a Málaga por encima de todo. Quiero dejar constancia de que la crítica estaba ya dada y ahora lo que toca es dedicarme a otros proyectos en los que pueda ayudar a Málaga. Me quiero quedar al margen del Málaga Valley. También tengo que reconocer que ha habido cambios en positivo: el que se haya nombrado vicepresidente a un empresario malagueño del sector de las tecnologías, que para mí tiene todos los respetos, como es el director general de Aertec, Antonio Gómez-Gillamón, es un gesto importante del alcalde. Me alegré mucho el otro día cuando lo vi en los periódicos. Creo que es un paso muy importante. Algo ha tenido que tenerse en cuenta esta crítica que hice en su momento. De verdad deseo que el Málaga Valley tome otro derrotero más en la línea de que el empresariado local tenga una mayor participación y también de que sea una vía de promoción, tanto de la gente de fuera que pueda venir a Málaga a ofrecer productos y servicios, y a formarse, como que también sea un canal donde las empresas tecnológicas de Málaga puedan promocionarse. Yo estoy fuera y sigo manteniendo mi posición de estar de baja, por tanto, ahí me mantengo.
 
SI nos atenemos a lo que nos dice el Club Málaga Valley estamos en la cúspide, Málaga es el gran centro de la innovación, todo un referente tecnológico… Le quiero preguntar a usted, que es una de las personas que más criterio puede tener sobre este asunto, en qué nivel se encuentra Málaga, realmente, en cuanto a desarrollo tecnológico e innovación se refiere.
Recomiendo a los lectores que tengan interés en saber cómo evoluciona un referente como es Silicon Valley, del que se puede decir que es el parque tecnológico por excelencia y que ha marcado un hito en la historia económica tecnológica, que analicen su página web. Si lo hacen comprobarán que hay una cuestión que le diferencia con respecto a Andalucía: el apoyo financiero brutal que reciben las empresas del Silicon Valley con respecto a las empresas del PTA. Las empresas que reciben apoyos en el Silicon Valley tienen una similitud con las del PTA en tamaño, en potencialidad e incluso en nombres y en el sector a los que se orientan. No me estoy refiriendo a las ‘googles’, las ‘microsoft’, todas esas grandes compañías, me refiero a las que están en disposición de ser algún día grandes. ¿Por qué salen de allí esas grandes multinacionales? Por el apoyo financiero. Se trata de firmas de seis o siete empleados, que están en la fase de investigación, de creación de un producto, igual que hay en el PTA de Málaga. Puedo hablar de muchas sociedades que están constituidas por investigadores universitarios que están haciendo cosas muy interesantes. La diferencia es que allí en un trimestre pusieron 2.500 millones de dólares: fondos de capital riesgo, rondas de financiación… y aquí se pone cero. Esa es una gran diferencia. Ahora bien, el hervidero de ideas y proyectos del PTA es alucinante. Siempre digo hay más de 50 potenciales Novasoft en el PTA que en 20 años pueden superarla en volumen y capacidad, pero están faltando inversiones y que nos lo creamos realmente. Tanto el Gobierno andaluz como el Ayuntamiento de Málaga se dejan llevar por esa aureola del sector que parece ser la salvación en estos tiempos, pero a la hora de la verdad no terminan de creerse el potencial.
 
CUANDO habla de apoyo financiero ¿se refiere al privado -los bancos- o al sector público
-las administraciones?
Si tenemos un sistema financiero de espaldas a la economía, nos queda el apoyo financiero del Estado. No barrionuevo4nos queda otro, porque inversores privados aquí no tenemos. No ocurrirá lo que pasó en Google, que un señor en una cena les extendió un cheque de 250.000 dólares que fue la base del algoritmo de búsqueda que los potenció. A partir de allí pasó a ser una de las empresas más grandes del mundo. Entonces nos quedan dos vías. Hablamos de emprendedores que ahora mismo no tienen capacidad y que en este minuto han puesto todo lo que tienen a través de sus amigos, su familia y su fondos -las tres efes: friends, family, founds- como ocurrió en mi caso. Yo no procedo de un ambiente familiar empresarial, sino de uno muy humilde, como mi socio, Juan Fajardo. Creamos la compañía con 3.000 euros hace 16 años y hoy día tenemos un patrimonio neto de 17 millones de euros. Lo tiene la empresa, no los tengo yo. De 3.000 euros a 17.000.000 de euros lo que ha ocurrido es que se ha creado valor, y está ahí. Es fundamental que las empresas del PTA, sabiendo que muchas de ellas pueden llegar a ser grandes mercantiles, encuentren apoyos financieros y políticos de verdad, que la compra pública tenga en cuenta esas capacidades.

 
ABUNDANDO en esta misma radiografía de las empresas del PTA, habla usted de financiación, ¿pero cómo estamos en formación?
Mire, igual, no deja de ser una excusa. Tenemos desde hace algo más de 10 años el Instituto San Telmo, una de las instituciones más prestigiadas, tenemos ESIC que es la Escuela de Marketing más importante a nivel nacional, tenemos ESESA, tenemos, en fin, una red de escuelas de negocio muy interesante, muy razonable. Si a eso le añade que la UMA ha abrazado el Espacio Europeo de Educación Superior y ha creado títulos propios, y le añade también que los profesores desde sus equipos de investigación pueden llegar a crear empresas, creo que tenemos el caldo de cultivo razonable para que surjan muchas empresas. ¿Qué pasa? que tenemos el semillero, el vivero donde las condiciones son perfectas, pero una vez que la semilla nace hay que llevarla allá donde puede pueda desarrollarse y es aquí donde nos encontramos un desierto, una economía que no facilita, que no confía en las capacidades de esa empresa. Para todas las grandes compañías, su primer contrato, su primer negocio, es en el mercado doméstico; Hewlett Packard al primero que le vende es al Gobierno norteamericano, Microsoft igual. Aquí no, aquí todo lo contrario, aquí no confiamos en la compra pública como elemento dinamizador de las empresas. Eso no significa que estemos subvencionando o sobreprotegiendo a la empresa. Si la empresa es muy pequeña, si no recibe un primer contrato, no tiene capacidad para poder desarrollar ese producto que tiene en laboratorio. ¿Dónde se va a ir? ¿A China? ¿A Cataluña? Tiene que vender el primer el contrato aquí. No terminamos de darle ese primer empujón.
 
¿SE considera un empresario de izquierdas?
Sí, sin lugar a dudas. Y cuando digo de izquierdas lo digo con hechos. Hace cuatro años la compañía Novasoft vende una filial por 17 millones de euros. Cuando una compañía gana tiene el derecho de repartir su dividendo o de reinvertir. Mi socio, Juan Fajardo, y yo, entendemos la empresa no como un medio de lucrarnos, sino como un medio de ganarnos la vida, pero creando valor alrededor. Nosotros en 2005 metimos un ingreso extraordinario de 17 millones de euros que habíamos obtenido a la cuenta de resultados de Novasoft y al minuto siguiente hicimos una ampliación de capital por su totalidad y metimos todo el dinero en la compañía. Creo que la prueba está ahí. A día de hoy es una empresa que trabaja en Málaga, que todos los compañeros que pasaron a esa división mantienen sus puestos de trabajo. Creo que si no hubiera querido complicarme la vida y si mi objetivo fuera lucrarme como empresario hubiera repartido la mitad que me correspondía con mi otro socio y hoy estaría haciendo otras cosas, sin embargo, me gusta lo que hago.
 
EL considerarse de izquierdas, el ser de izquierdas…
Ojo, quiero matizar, me considero un empresario, no un político. Se me tacha de socialista, se equivocan. Creo que los políticos no son capaces de entender que yo lo que soy es empresario, y como tal, tengo que contactar y tratar a mi cliente, que puede ser una ayuntamiento del PP o del PSOE, o puede ser un gobierno de izquierdas o de derechas. Ante todo defiendo mi empresa, porque ya trabajan en ella 1.064 empleados. Cuando se dice que soy un empresario de izquierdas quiero dejar muy claro que eso no significa que tengo un compromiso con el PSOE, o con IU, o con quien sea. En absoluto. No tengo ningún compromiso y quería dejar muy claro este tema porque puede tergiversarse.
 
SE ha adelantado a una de las preguntas que quería hacerle, pero lo que me interesaba saber, tras admitir usted que es un empresario de izquierdas, es cómo se traduce eso a la hora de dirigir una empresa, en qué cosas se nota.
En la cercanía, en el trato personal, en el crear equipos, en el que existebarrionuevo3 una democracia interna, en el que los 1.064 empleados saben todos que cuando quieran verme los voy a atender, por supuesto organizando una agenda, que el Comité de Empresa sabe que soy claro con ellos y que me reúno siempre que lo piden, que el sindicato lo considero un ‘stake holder’, un grupo de interés. El modelo de excelencia empresarial no deja de ser un modelo que se preocupa del entorno social, del compartir, de repartir los beneficios con fundaciones que hemos constituido, que cuando un empleado nuestro tiene un problema que transciende de la parte profesional a la personal siempre hemos estado allí, apoyando y ayudando, no sé, que al final de año reúno a los trabajadores y tenemos una fiesta cueste lo que cueste… podría decir muchas cosas. Me considero un empresario que tiene en el empleado un activo de la compañía, no un pasivo. Veo que estas pautas no son exclusivas de Novasoft sino de las compañías de la nueva economía, que va más en línea no poner barreras, de lograr un entorno de salud laboral adecuado, de no discriminar a nadie, por ejemplo en el tema de la mujer creo que hemos avanzado mucho y ya tenemos superadas muchas limitaciones y fomentamos el desarrollo de sus skills, sus capacitaciones…

 

ESCUCHÁNDOLE cómo va trufando su discurso de anglicismos y palabras en inglés tan propias del lenguaje empresarial, llegamos a una de las cosas que más llama la atención de su biografía y es que usted, cuando Novasoft ya era una empresa potente, se permitió el lujo, entre comillas, de irse a Londres a estudiar inglés.
No fue así, yo no fui a aprender inglés, que lo podría haber aprendido aquí, en una academia. No. Tuve la oportunidad de comprar una pequeña empresa, por muy poco dinero, de tres chicos, uno de ellos era un gaditano. Era una empresa de e-learning que desarrollaba temas de comercio electrónico también. Y yo tuve la oportunidad porque en aquel momento teníamos muy bien definida la estructura de Novasoft. Yo quería salir para ver Londres como centro de negocios, tenía que vivirlo, tenía que observar qué pasaba allí, de qué manera se trabaja. El hecho de irme con la familia… por supuesto, ya aprende uno inglés. Pero salir de aquí de Málaga, requería de un control de la compañía, viajaba cada quince días entre Heathrow y Málaga.

 
A eso iba, si el presidente, el que manda, se ha ido un año fuera y la cosa funciona ¿se podría ir tres años más y la compañía seguiría andando?
Perfectamente, perfectamente, la toma de decisiones está muy delegada. Hay tres vicepresidentes y luego una red de directivos a los que se les da la responsabilidad de tomar decisiones. Por supuesto, dependiendo del nivel de decisiones hay diferentes filtros que superar. Pero es una compañía en la que yo me permito el lujo de escribir un artículo semanal, estudiar, seguir formándome, sin que me obligue a estar en todas y en cada una de las tomas de decisiones. En estos momentos en que estamos aquí con la entrevista el delegado que tenemos en Murcia está teniendo una reunión importantísima. Yo no puedo estar en todas las tomas de decisiones. Cuando me han llamado y me han dicho ‘oye Paco tendrías que venir’, mi respuesta es que si voy, te estoy desautorizando. Un líder es un creador de líderes, si no, al final estás condenando a la empresas a tus propias capacidades y a tu tiempo. Y uno no es ubicuo y tiene que permitir que sus colaboradores más cercanos crezcan.
 
EN los Presupuestos Generales, dentro de los recortes generales que marca la situación económica, el Gobierno ha incluido una reducción de entre un 4 y 7 por ciento de la inversión en I+D+I, lo que era una de sus “prioridades”, ¿cree que va a afectar esta reducción a la fuga de cerebros?
Creo que este país no puede cambiar su modelo productivo pensando en adquirir o mantener a cerebros, a gente mediática, dicho esto con todos los respetos a la tecnología que desarrollan y a las investigaciones de laboratorio que realizan, porque al final hay muchos más desconocidos que en conjunto están haciendo más por su patria que esos que figuran en los medios de comunicación, que se hacen eco de que se ha ido no se quién y no se cuántos y dicen que el país no está cuidando. Al final los equipos de investigación son catalogados como excelentes porque están implicados con su economía local, nacional, porque hacen esfuerzos en tecnología aplicada. A esa gente no se le puede reducir presupuestos, es un error garrafal. Empresas de base tecnológica, caso de Novasoft, que está invirtiendo, que está desarrollando nuevos productos, puestos de trabajo en estos momentos, hay que ayudarlas más. Pero no solamente a nosotros, sino a muchísimas empresas en la misma situación. Es un error reducir, y es un error no ampliar. Hacen falta noticias diciendo que la partida presupuestaria a la innovación crece un 30 por ciento. Ése sería un gesto valiente porque es que nos estamos dando cuenta de que la innovación es el único camino que tenemos para poder guiar el ritmo y el paso a un modelo competitivo.
 
HEMOS hablado de poderes públicos como clientes que ayudan al desarrollo de empresas, como ha ocurrido con Novasoft, y hablamos por otra parte de ayudas y subvenciones. Me gustaría saber si Novasoft ha recibido ayudas y subvenciones como tales.
Yo tengo ahora mismo un saldo a favor de Novasoft con respecto a la Junta de Andalucía. Cuando hablamos de subvenciones hay que dejar muy claro que el concepto significa no retornar. Es decir, es algo que da la administración a la investigación, al desarrollo y a la innovación. Hay varios tipos, está la subvención directa a un proyecto de I+D+I, que va unida a una normativa muy exigente de la UE, donde una gran parte de esa inversión total tiene que ser puesta por los fondos de la empresa. Hoy día ya no hay subvenciones. Sólo están los proyectos ‘cénit’ del Estado, pero la Junta de Andalucía no está dando subvenciones, está dando financiación. Hablamos de un crédito blando, con intereses pactados. Una de las imágenes falsas que se pueden trasladar de las empresas del PTA o de otro parque tecnológico es que se trata de empresas subvencionadas. Novasoft puso un millón de euros para participar en la corporación tecnológica de Andalucía. Un millón de euros donados al sistema de innovación andaluza. En estos últimos cinco años en concepto de subvenciones a I+D+I, Novasoft no superaba los 400.000 euros, lo cual da un saldo positivo: lo que hemos dado al sistema de innovación es más de los que hemos recibido. Pero además sumamos que en esos cinco años en total hemos invertido más de 15 millones de euros en la construcción de dos edificios en el PTA y de uno en el Parque Tecnológico de Jaén (Geolit). Esos edificios son parcelas I+D+I, que así se las llama, sujetas a restricciones, en los que sólo puede haber actividad con personal titulado, formado en carreras técnicas, que van a hacer desarrollo tecnológico. Que no nos metan en el tema de la guerra política, que estamos creando valor, sería absurdo. Nosotros hemos sido objeto por azar de las auditorías que hace la Unión Europea, las hemos superado todas.

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RESULTA difícil definir qué es Novasoft, esta semana ha inaugurado tres escuelas, hace soportes informáticos del Sistema Andaluz de Salud, construye edificios, ¿con qué nos quedamos?
¿Qué es Novasoft?
 
DEFINANOS su empresa, pero muy brevemente.
En pocas palabras. Somos una empresa intensiva en conocimiento, eso significa que el empleado es de formación universitaria, es una compañía que apuesta por el crecimiento, tiene mucho sentido que una empresa tecnológica con un modelo basado en la excelencia sea capaz de convertirse en inversor y desarrollador de proyectos educativos, entonces, creo que estamos innovando ahí. Creo que empresas como Indra o Telefónica deberían pensarse seriamente si entrar en un sector que está anclado, que no terminamos de hacer que se desarrolle mejor como es el educativo.

 
EN una cultura empresarial que busca el beneficio inmediato eso parece difícil.
Son inversiones a largo plazo. El que quiera entrar en el sector educativo no puede ser especulativo y tiene que amar y querer lo que hace, además de pensar que el beneficio vendrá a medio o largo plazo. Intentamos que estas inversiones estén en parte financiadas por bancos y en parte por recursos propios.
 
ES usted presidente del Consejo Social de la UMA, presidente de la Fundación Manuel Alcántara, si teclea su nombre en Google aparecen un ‘porrón’ de noticias de la inauguración de escuelas, cuentas de resultados de Novasoft y un largo etcétera… digo esto porque está en una posición de poder, entonces, me gustaría que nos definiera qué entiende por poder, usted que lo toca.
El empresario norteamericano tiene claro que debe generar un estado de opinión, sin ser político. Aquí, cuando vas a cualquier acto o tienes cualquier posicionamiento u opinión te lo tachan y te llevan a un partido. Todo se analiza en clave política. No hace falta más que abrir un periódico para comprobarlo. Recuerdo haber recogido el Premio Príncipe Felipe a la calidad industrial y que no se hiciera eco en los medios de comunicación, y sin embargo, el presidente de Diputación va a cortar la cinta en un festival flamenco y está en primera página. A partir de aquí ya se ve lo importante que somos los empresarios... Hasta ahora con mis opiniones, con mi visión, busco una influencia, pero con esa influencia claro que quiero un beneficio para la empresa, pero no la pongo en primera, los movimientos que yo hago son para que se beneficie un sector y de esa lluvia fina algo coges. Ésa es la diferencia entre tener un poder para generar un estado de opinión a tener el poder de sentarse en una mesa y llegar a un acuerdo por debajo, donde no se sabe en qué lugar queda la legalidad. Son estilos que no comparto, prefiero escribir mi artículo y decir las cosas claras.

 
BUSCA poder de influencia entonces.
Y eso te complica la vida, y te tachan, y te salen muchos enemigos porque un día pisas un callo, sin darte cuenta, o porque simplemente defiendes una idea, lo de Málaga Valley sirve como un caso concreto.

RESULTA, cuanto menos curioso, que usted se declare tan profundamente malagueño y que su cultura empresarial sea básicamente la del modelo anglosajón.
Sí, sí, creo que no me parezco nada a las formas tradicionales ni a la historia de empresarios que ha podido tener Málaga o Andalucía, e incluso no me siento muy representado por instituciones empresariales. Voy por libre y eso tiene sus riesgos, también sus ventajas.

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